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Showing posts from December, 2017

Guerra avisada no mata soldados (IV) Gustavo Gonzalez Urdaneta Miami 31 de diciembre, 2017

Guerra avisada no mata soldados (IV) Gustavo Gonzalez Urdaneta Miami 31 de diciembre, 2017 El 1⁰ de noviembre, en el Latin America Advisor, una publicación del Inter-American Dialogue, titulada “ ¿Será la oposición golpeada de Venezuela capaz de reagruparse? “; John F. Maisto, miembro de la junta asesora y ex embajador de Estados Unidos en Venezuela y la Organización de Estados Americanos, dijo que “las realidades económicas y las presiones internas, incluso dentro del chavismo y el ejército, combinadas con presiones externas implacables, pagos de deuda diferidos, revelaciones de corrupción y mayor aislamiento, podrían cambiar la imagen política de maneras que nadie puede predecir. Y aunque un papel de mediación extranjera no está fuera de discusión, lo único seguro de la tragedia venezolana en curso es que solo los venezolanos pueden resolver algo, reuniendo la voluntad política en su tiempo y en su camino, para comenzar a salir de este lío. O no”. Honorable Sr. Maisto, na

MACBETH / Orson Welles, 1948 (Basada en la tragedia de Shakespeare)

MACBETH / Orson Welles, 1948 (Basada en la tragedia de Shakespeare) (publicado por ALEJO URDANETA) De las tres adaptaciones hechas al cine por Orson Welles, de algunas de las obras de Shakespeare, la primera fue Macbeth, en 1948. Las otras dos son: Otelo (1952) y Campanas a medianoche (1966). El primer Macbeth de Welles tiene un origen popular. En 1936 montó el drama con actores negros sin preparación artística y en escenarios de calle y poco respaldo técnico. Pero en 1948 Orson Welles se propuso hacer un filme no obstante carecer de apoyo financiero. Estableció la escena en un estudio de poca reputación y se lanzó a la creación de una obra sombría, con largos planos que tomaba a distancia para evitar mostrar detalles y expresiones corporales de los actores. El principal método de Welles en la adaptación se basó en una escenografía rudimentaria, con un castillo de cartón piedra, y con armaduras y pieles totalmente rupestres, y cuernos y coronas que no se adaptaban a la época ni a

Un bebé llamado Jesús. Por Luis Alberto Machado Sanz

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https://larevoluciondelainteli gencia.jimdo.com/caballitonobl e/unbebellamadojesus UN BEBE LLAMADO JESUS   escrito por   LUIS ALBERTO MACHADO SANZ Abogado machadosanz@gmail.com @caballitonoble  Meditación ante unas tarjetas de navidad del artista Juan Ferrándiz I-Hace cierto tiempo, leí un extraordinario y maravillo libro de  Henri J. M. Nouwen titulado  “el regreso del hijo pródigo.  Meditaciones ante un cuadro de Rembrandt”. Henri J. M. Nouwen  (1932-1996) es sacerdote católico, holandés, psicólogo, profesor y autor de más de 20 libros.  En base al cuadro de  Rembrandt,  el sacerdote Nouwen hace unas valiosísimas meditaciones en torno al perdón, la reconciliación y la misericordia infinita de Dios. No perdamos de vista que en el cuadro de  Rembrandt  magistralmente se ve pintado el retorno del arrepentido hijo pródigo a la casa del Padre. Lo anterior es un ejemplo como a través de arte se puede rezar y meditar. II- Adicionalmente a

EL SILENCIO DE CALVERO, CUENTO BASADO EN EL PERSONAJE DE "CANDILEJAS" (CHAPLIN COMO TEMA)

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http:// unionhispanomundialdeescritore s.ning.com/profiles/blogs/el- silencio-de-calvero-cuento Hoy lo he visto. Entré al café bar de la esquina del teatro y allí estaba, sentado a la mesa más distante, casi oculto por una cortina deshilachada que divide la sala en dos partes: una es la de la barra bulliciosa rodeada de tertuliantes conocidos; la otra, de las mesas para comensales. Calvero no había pedido de comer; se había situado aparte de los que ocupaban los taburetes del bar. Quizás quería estar solo en su tenaz fantasía. Yo sabía que gustaba de la soledad después del espectáculo, intuía su deseo de meditar sobre la fuerza de la actuación de cada día. Sé que su acto de pantomima es sencillamente triste dentro de la más festiva situación teatral. Tiene en la cara restos del maquillaje. En la barbilla quedan ribetes de azafrán, en los ojos pintas negras como barcos. Me acerqué a la mesa y le pedí acompañarlo. Nada dijo pero comprendí que me aceptaba. Fue, como siemp