Las Damas de Hierro y su rol en la politica de sus países (I) (Gustavo Gonzalez Urdaneta)

 

Las Damas de Hierro y su rol en la politica de sus países (I)

Gustavo Gonzalez Urdaneta

Miami 10 enero 2021

 

Es bueno recordar que, en la Historia, ha habido muchas mujeres con mucho poder, pero como escribía Concepción Arenal en 1861, periodista pionera en el feminismo español, que no tenía sentido que se aceptara que la Jefatura del Estado estuviera en manos de una fémina –se refería a Isabel II de España– y no se permitiera a las mujeres ejercer profesiones, estudiar en la Universidad o tener cargos públicos. Eso era un machismo que se reflejaba en la legalidad. Arenal, a los veintiún años, para poder ingresar como oyente en la Facultad de Derecho de la Universidad Central de Madrid tuvo que disfrazarse de hombre, se cortó el pelo, vistió levita, capa y sombrero de copa. Al descubrirse su verdadera identidad intervino el rector. Tras un examen satisfactorio fue autorizada a asistir a las clases, cosa que hará desde 1842 a 1845.

 

Esta serie de Las Damas de Hierro es una continuación y complemento al artículo anterior sobre el Empoderamiento de la mujeres y su papel en la politica. Han estado ahí aunque nos las quisieran ver, muchas de ellas mandaban y, de hecho, fueron reinas, ministras poderosas y parlamentarias que determinaron la política y el destino de sus países. Sin pretender recordarlas a todas, entre ellas están Isabel I de Castilla, Catalina II de Rusia, Victoria de Inglaterra, Jiang Qing, Nancy Astor, Eva Perón, Imelda Marcos, Indira Gandhi, Golda Meir, Margaret Thatcher, Elena Ceauşescu, Benazir Bhutto, Madeleine Albright y, hoy en día, Angela Merkel. Es conveniente recordar a mujeres «empoderadas» sin olvidar que esa situación nunca ha sido igual para el resto. No es una síntesis de sus biografías ni se pretende llegar al detalle de sus roles, son simplemente un ejemplo ilustrativo para las mujeres y también para los hombres del papel de algunas mujeres que alcanzaron el poder, en particular para los políticos venezolanos y, que cada uno juzgue sus aciertos y errores,

 

Dama de hierro es un apodo que ha sido frecuentemente usado para referirse a mujeres jefes de gobierno a lo largo del mundo. El término describe a una mujer de "fuerte voluntad y determinación". Esta metáfora metálica (similar a la de Canciller de hierro) fue popularmente aplicada a Margaret Thatcher, apodada así en 1976 por los medios de comunicación soviéticos por su férrea oposición al comunismo. Por extensión, algunas mujeres políticas han recibido parecidos apodos: Golda Mier con un apodo similar anterior; la "Dama de acero del Comunismo" fue el apodo que recibió Elena Ceauşescu, esposa del político rumano Nicolae Ceauşescu y Vice-Primera Ministra de Rumania durante el gobierno de su esposo; la "Mariposa de hierro" fue un apodo de la ex primera dama de Filipinas Imelda Marcos y la ex Secretaria de Estado de EE. UU. Madeleine Albright fue apodada como La "Dama de Titanio", debido a sus similitudes con la Thatcher.

 

Isabel I de Castilla (1474-1504), conocida como «la Católica», fue la mujer más poderosa e influyente de su tiempo; estaba casada con Fernando II de Aragón, posiblemente el príncipe en quien pensaba Maquiavelo. El título le fue otorgado a ella y a su marido por el papa Alejandro VI mediante la bula Si convenit, el 19 de diciembre de 1496.  Es por lo que se conoce a la pareja real con el nombre de Reyes Católicos, título que usarían en adelante prácticamente todos los reyes de España.

 

Isabel y Fernando se hicieron con el trono del Reino nazari de Granada tras una larga lucha, primero contra el rey Enrique IV y de 1475 a 1479 en la guerra de Sucesión castellana contra los partidarios de la otra pretendiente al trono, Juana. Isabel reorganizó el sistema de gobierno y la administración, centralizando competencias que antes ostentaban los nobles; reformó el sistema de seguridad ciudadana y llevó a cabo una reforma económica para reducir la deuda que el reino había heredado de su hermanastro y predecesor en el trono, Enrique IV. Tras ganar la guerra de Granada los Reyes Católicos expulsaron a los judíos de sus reinos.

 

Ella y su esposo Fernando participaron en una red de alianzas matrimoniales que hicieron que su nieto, Carlos, heredase las coronas de Castilla y de Aragón, así como otros territorios europeos, y se convirtiese en emperador del Sacro Imperio Romano. Isabel concedió apoyo a Cristóbal Colón en la búsqueda de las Indias Occidentales, lo que llevó al descubrimiento de América.  Dicho acontecimiento tendría como consecuencia la conquista de las tierras descubiertas y la creación del Imperio español. Vivió cincuenta y tres años, en los cuales gobernó como reina de Castilla y como reina consorte de Aragón al lado de Fernando II. La castellana es la prueba de que el poder y las responsabilidades excesivas, tampoco ayudaron las infidelidades de su marido, desgastan a nivel físico. A su muerte con 53 años, la Reina aparentaba mucha más edad de la que tenía. Desde 1974 es considerada sierva de Dios por la Iglesia católica, y su causa de beatificación está abierta.

“El Rey no tiene primos, sino vasallos.” Isabel I de Castilla

 

Esa idea de modernización fue la que tuvo Catalina II de Rusia (1729-1796), quien nació como Sofía, una princesa alemana de rango menor que tenía una remota ascendencia sueca relacionada con Carlos IX. La vida de Catalina se divide en dos partes, aproximadamente de la misma duración. Entre 1729 y 1762, pasó de ser una princesa alemana a una gran duquesa rusa; de 1762 hasta que falleciera en 1796, fue la emperatriz de Rusia.

 

Su padre, un devoto luterano, se opuso firmemente a la conversión de su hija a la Iglesia ortodoxa rusa. Pero a pesar de sus instrucciones, el 28 de junio de 1744 fue bautizada con el nombre de Catalina. Al día siguiente tuvieron lugar los esponsales, y Catalina se casó con el gran duque Pedro el 21 de agosto de 1745. Después de la muerte de la emperatriz Isabel el 5 de enero de 1762, Pedro subió al trono como Pedro III de Rusia y la pareja se trasladó al nuevo Palacio de Invierno en San Petersburgo; Catalina se convirtió así en emperatriz consorte de Rusia. El fracaso del matrimonio fue debido a la impotencia y la inmadurez del gran duque Pedro, que contaba con 18 años el día de su boda y no pudo consumarlo durante ocho años.

 

El 13 y 14 de julio de 1762, la Guardia Imperial Rusa se rebeló, deponiendo a Pedro, y proclamando a su esposa como gobernante de Rusia. Seis meses después de su acceso al trono, y tres días después de su deposición, el 17 de julio de 1762, Pedro III falleció a manos de Alekséi Orlov. Los historiadores de la era soviética acusaron a Catalina de haber ordenado el asesinato, como también dispuso los de otros posibles reclamantes al trono (Iván VI y la princesa Tarakánova), pero muchos historiadores modernos creen que no formó parte de ello.

 

Por su estrategia de política interior y exterior intentó una europeización del país, y otorgó a la nobleza un puesto relevante que hasta ese momento no había tenido. Interiormente fracasó en su intento de crear un código con las ideas de Montesquieu y vivió una contienda en 1773 con los campesinos, por la nefasta situación social en que la población vivía. Esto provocó una nueva reestructuración del gobierno regente. Exteriormente, se centró en la expansión territorial, aunque a costa de Polonia y Turquía. Se la denominó Semíramis del Norte, y fue considerada como una mujer inteligente, culta, sagaz, muy hábil, apasionada y con una vida privada un tanto peculiar. Mantuvo una gran amistad y comunicación con los grandes ilustrados franceses, como Diderot, Montesquieu o Voltaire, o con el escritor belga Charles-Joseph de Ligne. El gran amor de su vida fue el príncipe Grigori Potiomkin, quien fue su gran apoyo político.

"Las leyes deben estar enmarcadas de manera que garanticen la seguridad de todos los ciudadanos tanto como sea posible". Catalina II de Rusia

 

Victoria de Inglaterra (1837-1901), la reina que marco toda una época incluso dio nombre a una mentalidad y a una hegemonía. La era victoriana, entre 1837, cuando accedió al trono por la muerte de su tío paterno, Guillermo IV, y 1901, año de su muerte, supuso el establecimiento del Reino Unido como la gran potencia mundial. La estabilidad política, gracias a sus élites, y el desarrollo económico hicieron de Gran Bretaña el paraíso de la libertad. En ese tiempo, apareció el sufragismo femenino de la mano de mujeres educadas durante su reinado. Como emperatriz de la India fue la primera en ostentar el título desde el 1 de enero de 1877 hasta su deceso.

 

Heredó el trono a los dieciocho años, tras la muerte sin descendencia legítima de tres tíos paternos. El Reino Unido era ya en aquella época una monarquía constitucional establecida, en la que el soberano tenía relativamente pocos poderes políticos directos. En privado, Victoria intentó influir en el gobierno y en el nombramiento de ministros. En público, se convirtió en un icono nacional y en la figura que encarnaba el modelo de valores férreos y de moral personal típico de la época.

 

Se casó con su primo, el príncipe Alberto de Sajonia-Coburgo-Gotha en 1840. Sus nueve hijos y veintiséis de sus cuarenta y dos nietos se casaron con otros miembros de la realeza o de la nobleza de Europa, uniendo a estas entre sí. Esto le valió el apodo de «abuela de Europa». Tras la muerte de Alberto en 1861, Victoria comenzó un luto riguroso durante el cual evitó aparecer en público. Como resultado de su aislamiento, el republicanismo ganó fuerza durante algún tiempo, pero en la segunda mitad de su reinado, su popularidad volvió a aumentar. Sus jubileos de oro y de diamante fueron muy celebrados.

 

Su reinado de 63 años y 216 días es el segundo más largo de la historia del Reino Unido, solo superado por el de su tataranieta Isabel II, y se le conoce como época victoriana. Fue un periodo de cambio industrial, cultural, político, científico y militar en el Reino Unido y estuvo marcado por la expansión del Imperio británico. Victoria fue la última monarca de la Casa de Hannover. Su hijo y sucesor, Eduardo VII, pertenecía a la nueva Casa de Sajonia-Coburgo-Gotha, la cual posteriormente sería renombrada como la Casa de Windsor en 1917 por el hijo de Eduardo VII, Jorge V.

“Los grandes acontecimientos me tranquilizan y tranquilizan; son sólo las nimiedades las que me irritan los nervios”. Victoria de Inglaterra

 

Jiang Qing (1939-1991) tuvo una historia distinta. Fue la cuarta esposa de Mao Zedong, también denominado Mao Tse-Tung, y concentró gran poder. Tras casarse con el dictador en 1939 fue nombrada ministra de Cultura en 1949, desde donde dirigió la Revolución Cultural en 1966, que fue el genocidio que llevaron a cabo los comunistas para liquidar la estructura tradicional y a la oposición. Desde allí ejercería cargos de gran influencia e importancia en el gobierno de China, y patrocinando las actividades de los Guardias Rojos durante este periodo. Jiang Qing proyecta y ejecuta actos masivos de represión política contra artistas e intelectuales que no siguen los postulados del régimen, pero también acusando de "enemigos del Estado" a antiguos rivales y competidores del mundo cultural. El uso de la represión policial se extendió a pleitos personales de Jiang Qing cuando ordenó el arresto de una mujer que se había casado con su primer esposo.

En 1969 Jiang Qing entra en el Buró Político del Partido. En este punto, se asocia a la famosa “Banda de los Cuatro”, encargados de defender los principios del maoísmo y de ejercer diversos abusos de poder contra funcionarios y ciudadanos comunes. A la muerte de Mao en 1976 se inició la lucha por la sucesión, enfrentándose el sector de Deng Xiaoping, partidario del libre mercado, con el ortodoxo de Jiang Qing. En numerosos documentos publicados en los años ochenta se afirmaba que Jiang Qing conspiraba para hacerse la nueva Presidenta del Partido Comunista.  

Los cuatro miembros del grupo fueron expulsados del Partido Comunista de China y arrestados, acusados de tramar un golpe de estado para hacerse con el poder. En 1980, los cuatro fueron sometidos a juicio público, acusados de diversos crímenes cometidos en la Revolución Cultural. Jiang Qing fue condenada a muerte, aunque finalmente se le conmutó la pena a cadena perpetua en 1983. En 1991 fue puesta en libertad a causa del grave cáncer en la garganta que padecía. Murió poco después de su salida de la cárcel. Más tarde, el Gobierno chino diría que se suicidó a los diez días de su puesta en libertad dejando una nota acusatoria contra las políticas de Deng Xiaoping.

“Yo era el perro del presidente Mao. Lo que dijera que mordiera, lo mordía”. Jiang Qing

 

Nancy Astor (1919-1945), politica británica de origen estadounidense, fue la primera mujer en llegar al Parlamento Británico a raíz de que su segundo marido, Waldorf Astor, 2º Vizconde Astor dejara su escaño por Plymouth en la Cámara de los Comunes y esta decidiera disputar la vacante en 1919. Su candidatura fue la más votada y mantuvo su escaño durante veintiséis años con siete victorias consecutivas.  En realidad fue la condesa Constance Markiewicz la primera mujer en ser elegida diputada, en diciembre de 1918 pero no llegó a ocupar su escaño por su apoyo al nacionalismo irlandés y por haber sido detenida junto a otras sufragistas por causar disturbios.

 

La década de 1920 fue especialmente positiva en el Parlamento para Lady Astor, realizando varios discursos notables e introduciendo una ley que fue aprobada para incrementar la edad legal para beber alcohol hasta los 18 años sin consentimiento paterno que apoyó. Su riqueza y personalidad también atrajeron la atención de las mujeres que participaban en el gobierno. Por otro lado luchó por atraer a más mujeres al servicio civil, a la fuerza policial, a la reforma educativa y a la Cámara de los Lores. En 1928 Lady Astor logró una victoria muy ajustada en las elecciones de Plymouth sobre el candidato laborista. Durante este período Lady Astor más allá de su papel en el Parlamento destacó en su apoyo para la creación de centros de cuidado infantiles. Se unió a esta causa a través de la socialista cristiana Margaret McMillan pionera en la creación de parvularios. Astor utilizó su riqueza para apoyarla en sus proyectos sociales. Siguió siendo popular en su circunscripción y fue muy querida en los Estados Unidos, pero este período de éxito comenzó a declinar en las décadas siguientes. Los últimos años fueron un período de declive personal que no supo aceptar. Culpaba a su partido y a su marido por el hecho de haberse visto obligada a retirarse de la política en 1945. Lady Astor murió en 1964.

 

Hay una correlación de Lady Astor con el humor inglés que me es imposible pasar por alto. Quizás los más famosos procedan de los supuestos diálogos con Sir Winston Churchill. Posiblemente la más famosa de esas anécdotas fue la ocasión en la que Lady Astor le dijo a Churchill: "Si usted fuese mi marido, le envenenaría el té." A lo que Churchill respondió: "Señora, si usted fuera mi esposa, ¡me lo bebería!" Otra de las anécdotas más famosas supuestamente ocurridas entre Lady Astor y Churchill es la siguiente: "Winston, está borracho." A lo que Churchill respondió: "Y usted, señora, es fea. Pero yo, por la mañana, estaré sobrio." La anécdota realmente ocurrió entre Churchill y Bessie Braddock, una parlamentaria laborista. Curiosamente, sesenta años más tarde la primer ministra también fue una mujer conservadora. Esta os sonará más; era Margaret Thatcher.

“Las mujeres son jóvenes en política, pero viejas en sufrimiento; pronto aprenderán que a través de la política pueden prevenir algunos tipos de sufrimiento”. Nancy Astor

 

 Eva María Duarte (1946-1952) también llamada Eva Perón y más conocida como Evita, fue una política y actriz argentina, primera dama de la Nación Argentina durante la presidencia de su esposo Juan Domingo Perón entre 1946 y 1952 y presidenta del Partido Peronista Femenino y de la Fundación Eva Perón. Fue declarada oficialmente y de manera póstuma «Jefa Espiritual de la Nación» en 1952.

 

En 1944 conoció a Juan Domingo Perón y, ya casada, participó activamente en la campaña electoral del mismo en 1946, siendo la primera política argentina en hacerlo. En 1947 impulsó y consiguió la sanción de la Ley de sufragio femenino, tras la cual buscó la igualdad jurídica de los cónyuges y la patria potestad compartida a través del artículo 39 de la Constitución de 1949. En 1948 fundó la Fundación Eva Perón, mediante la cual construyó hospitales, asilos, escuelas, impulsó el turismo social creando colonias de vacaciones, difundió el deporte entre los niños mediante campeonatos que abarcaron todo el país, otorgó becas para estudiantes, ayudas para la vivienda y promocionó a la mujer en diversas facetas, adoptando así una posición activa en las luchas por los derechos sociales y laborales, constituyendo el vínculo directo entre Juan Domingo Perón y los sindicatos.

 

En 1949 fundó el Partido Peronista Femenino. En 1951, debido a las primeras elecciones presidenciales con sufragio universal, el movimiento obrero propuso a Evita como compañera de fórmula de Perón, como candidata a vicepresidenta. Sin embargo, ella renunció a la candidatura el 31 de agosto en el día conocido como el «Día del Renunciamiento», debido a la presiones de los grupos opositores al gobierno, a las luchas internas dentro del peronismo y al cáncer de cuello de útero que tenía diagnosticado desde 1950, el cual se había agudizado. Falleció debido al cáncer de cuello de útero que padecía el 26 de julio de 1952, a la edad de 33 años. En la actualidad sus restos se encuentran en el Cementerio de la Recoleta de la Ciudad de Buenos Aires.

“La patria no es patrimonio de ninguna fuerza. La patria es el pueblo y nada puede sobreponerse al pueblo sin que corran peligro la libertad y la justicia" Eva Perón

 

 

Comments

  1. Agradecido pues es un excelente resumen historico de mujeres exepcionales.
    Y no incluye a aquellas que discretamente detras del trono aconsejaron a sus maridos o
    amantes !!


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