La dificultad de sinterizar lo complejo en forma simple (Gustavo González Urdaneta)
La dificultad de sinterizar lo complejo en forma
simple
Gustavo González Urdaneta
Miami 21 mayo 2022
Los astrofísicos, al igual que muchos científicos, no paran de
preguntarse cosas y a pesar de los avances que se han hecho en el campo de la
ciencia en general, hay cosas que ni ellos pueden explicar. He aquí algunas de
ellas y las explicaciones dadas.
La materia oscura, como bien indica su nombre,
no tiene luz, no absorbe ni emite radiación, por lo que no puede verse
directamente. Pero los científicos saben que existe por el efecto gravitacional
que ejerce sobre otros elementos con materia y sobre la estructura del
universo. Los científicos creen que hay algo que contrarresta la fuerza
gravitacional de atracción, la energía oscura, que además permite la
constante expansión del universo. La gravedad por sí misma debería evitar que
esto se produjera. Y sin embargo, sucede, no puede detectarse y los científicos
no han podido comprobar que realmente existe, pero es la única explicación que
han encontrado. Creen también que esta energía representa un 70% del universo.
Para poder explicar algunos enigmas que dejaba la
teoría del Big Bang, los físicos idearon un conjunto de teorías que llamaron inflación
cósmica. Ésta sugiere que el universo sufrió un crecimiento exponencial a
una velocidad superior a la de la luz debido a la expansión espacio-temporal. Tras
la inflación cósmica hubo partes de universo que resultaron más densas en
materia, es así como se explican las galaxias y otros fenómenos. También se
produjeron las ondas gravitacionales predichas por Albert Einstein. Las ondas
gravitacionales se generan por las distorsiones en el espacio-tiempo.
Una de las preguntas fundamentales para los científicos
es hacia dónde vamos, cual es el destino del universo. La creencia
general es que en realidad eso depende de un factor desconocido que mide la
densidad de la materia y la energía que hay en el cosmos. Sin la energía oscura
mencionada antes, el universo dejaría de expandirse y tendería a contraerse. Y
eso provocaría el colapso absoluto pero como sí existe esa energía, los
científicos confían en que el universo seguirá extendiéndose de manera
infinita.
Nada nos asegura que el universo en el que vivimos y
que observamos (el universo visible) sea el único que existe. Al parecer, el
espacio-tiempo es una extensión plana infinita y no curva y que es posible que
lo que llamamos universo sea solo uno entre infinitos espacios. Las leyes de la
física cuántica dicen que la configuración de las partículas dentro de cada
espacio es finita y que esta configuración debe, necesariamente, repetirse, lo
que implica que hay infinidad de universos paralelos.
Está claro que ninguno de esos temas complejos puede
ser explicado por la mayoría de los mortales. Una de las frases más
cautivadoras e ilustrativas de Albert Einstein, fue “Si no lo puedes explicarlo
de forma sencilla, es que no lo has entendido bien”. Esta frase es esencial, si
tienes que darle vueltas a algo para explicarlo, si no eres capaz de
simplificarlo, de sintetizarlo, de poner un ejemplo claro, es que no lo has
entendido bien. Eso me quedó, claro en la universidad cuando estudié Teoria
Electromagnética y aun pienso que ni James Clark Maxwell la entendió cuando
la formuló. De acuerdo a la frase de Einstein, nuestros profesores tampoco la
entendían. Como la aprobamos, aun no lo tengo claro.
Con respecto a toda la complejidad de lo anterior hay
una anécdota de Einstein de que una vez un periodista le preguntó si le
podía explicar la teoría de la relatividad y Einstein le respondió con una
pregunta «¿podría explicarme como freír un huevo?» . El periodista le dijo que
sí y Einstein le dijo, «Bien, pero trate de hacerlo como si yo no supiera qué
es un huevo, qué es el aceite, qué es el fuego y qué es la sartén» ¿Será cierta
la anécdota?
Richard Feynman entre otras cosas es considerado uno
de los físicos más importantes de todos los tiempos. Pionero de la
Electrodinámica Cuántica. Sus trabajos hoy en día son la base de campos de
investigación e industrias emergentes enteras, como la computación cuántica y
la nano-tecnología. Compartió el premio nobel de física en 1965 por sus aportes
en la comprensión de las interacciones de la luz y la materia.
Richard Feynman, además de ser uno de los más
destacados intelectuales del siglo XX, fue un destacado pensador y profesor,
reconocido por explicar conceptos complejos de una manera sintetizada y fácil
de digerir. Sus cátedras son leyenda, Albert Einstein asistió a su primer
seminario. Bill Gates, quien de hecho compró los derechos de sus cátedras
grabadas y las distribuyó libremente como parte de un proyecto llamado Tuva, lo
llamó “el más grande profesor que nunca tuve”.
La técnica de Feynman se divide en 4 pasos.
Ésta sería la versión simplificada: 1.Escoge un tema que quieras entender y
comienza a estudiarlo y agrega contenido cada vez que aprendas algo nuevo sobre
el tema en cuestión; 2.Pretende que vas a enseñar ese tema a un niño y asegúrate
de explicar el tema en términos simples sin perder la esencia del tema; 3.Revisa
tu explicación cada vez que sientas tienes carencias en tu conocimiento que te
impiden comprenderlo y repite el paso 2 y 3 hasta que lo puedas explicar con
toda propiedad; y 4.Organiza, simplifica y usa analogías, simplifica tu lenguaje para fortalecer tu
entendimiento. Asegúrate que tu explicación pueda ser entendida por cualquier
audiencia, aún sin tener conocimientos previos que crees deberían tener.
He tenido múltiples oportunidades de aplicarlo con
frecuencia durante mi vida académica y profesional y puedo atestiguar que
funciona. Hoy en día existen herramientas como Data Storytelling y Power
Point que mediante una narrativa o con gráficos nos ayudan a simplificar y
darle sentido a un mundo complejo pero necesitamos contar con una breve
historia convincente, reflejo de nuestro dominio del tema, para poder
transmitir un mensaje de forma simple. Sino sucederá como pasa con muchos
profesores y especialistas que no saben transmitir sus conocimientos. Tuve
también esos casos tanto en la universidad como en la vida profesional.
Todas las herramientas disponibles plantean lo
mismo: la posibilidad de aderezar con elementos visuales las presentaciones que
teóricamente ayudan a transmitir una idea. El problema es que no siempre lo
logran, y aunque hay toda una legión de usuarios que apoyan esta solución
generados a partir de PowerPoint también hay quienes defienden que PowerPoint
(y sus alternativas) no ayudan a transmitir las ideas, sino todo lo contrario
pues han provocado otro efecto colateral: hicieron que los directivos medios delataran
sus carencias. La diapositiva se convierte en sí misma en el objetivo
final, ya no lo son las ideas o el análisis embebidas en ella y muchos CEO.
acabaron prohibiéndolas porque precisamente distraían de cómo se comunicaba la
idea. Hay una anécdota de uno de ellos que cuando le iban a presentar un nuevo
producto le dijo al ponente “usted sabe de eso o trae un Power Point”.
Un problema muy común es que cuando uno le muestra a
la audiencia en una pantalla las mismas palabras que está pronunciando no está
mejorando la comprensión de ese discurso, sino empeorándolo. La gente no está
poniendo la atención en una sola cosa (lo que leen en la pantalla o lo que
estás diciéndoles, que al fin y al cabo es lo mismo), sino en las dos: eso no
ayuda a que retengan la idea, y de hecho hace que esas palabras se olviden más
fácilmente y no se retengan. Se estan suplantando las herramientas
tradicionales de la persuasión y la argumentación que dan como
resultado la corrupción del lenguaje y la humillación de la sociedad. Si usas
PowerPoint, quizás deberías plantearte antes probar a dar tu presentación sin
esa ayuda.
Al cerebro humano le gusta lo simple y lo complejo,
pero no tan simple como para que no haya nada que entender, ni tan complejo que
le quede imposible hacerlo. Nos gusta lo complejo que se ha simplificado, y nos
fastidia lo contrario: lo simple que se complica aparentemente. En lo primero vemos
una muestra de inteligencia, de capacidad de síntesis; en lo segundo, relleno,
pretensión, bufonería.
A algunos les encantan los aforismos pues contienen
mucha información, dicen mucho usando unas pocas palabras y, otros detestan los
textos posmodernos, pues son lo contrario, contienen muchas palabras y pocas
ideas. Nos gusta lo simple cuando resume, cuando es sinónimo de economía;
allí reside la belleza de los teoremas, la gracia de las leyes de la física.
Una premisa entre lo simple y lo complejo es que el
cerebro necesita tener que hacer un esfuerzo para sentir interés. Tener algo
para resolver y poder hacerlo nos procura un enorme placer: un crucigrama, un
acertijo, encontrar una palabra perdida en la memoria, una respuesta sencilla,
entender una imagen o un chiste. Pero tampoco el objeto puede ser muy
complicado, muy complejo o confuso, pues nos lleva a la misma respuesta: pronto
perdemos el interés, como nos ocurre también ante lo demasiado simple. Con
frecuencia se nos da por complicar lo tonto, lo banal y presentarlo como
misterioso e interesante y hacer consciente alguna cosa elemental, alguna cosa
que seguramente no vale la pena hacer consciente. Podemos ser idiotas, sí, pero
no a largo plazo.
Después de cinco análisis matemáticos en ingeniería
aprendimos que “deriva” el que sabe e “integra el que puede”. Lo
mismo se aplica a cualquier disciplina. El trabajo principal al escribir una
síntesis es explicar por qué las conexiones y las relaciones son importantes.
Es importante señalar que una síntesis no es un resumen o recuento de lo
escrito, es para crear nuevos conocimientos a partir de conocimientos y fuentes
existentes. El objetivo es combinar la
información de las fuentes para proporcionar una perspectiva única sobre un
tema. Busca conexiones significativas y perspicaces entre diferentes materiales
mediante la identificación de temas o rasgos comunes. El trabajo principal de la
síntesis es explicar por qué las conexiones y las relaciones son importantes.
Para hacer esto con éxito, se requiere un análisis de investigación y cuidado,
para desarrollar un argumento o perspectiva única e interesante. Creo que
escribe el que sabe y sintetiza el que puede. Como derivar e integrar.
Adicional a saber lo que se quiere decir y tener la
capacidad de síntetizarlo en forma simple, está la forma de comunicarlo. Según
Platón “los hombres sabios hablan porque tienen algo que decir; los necios
porque tienen que decir algo”. Transmitir información es algo que todos somos
capaces de hacer sin demasiada dificultad pero para ello es indispensable el
uso correcto del lenguaje, ya que es a través de éste que se establecen las
relaciones de comunicación. La comunicación es una disciplina que
requiere aprendizaje, conocimiento y experiencia. Todo es comunicación y no es
posible no comunicar: lo hacemos a través de palabras, silencios y gestos,
La comunicación oral es parte de la vida
diaria, todos los días hablamos con gente, nuestra familia, vecinos, compañeros
de trabajo, en la calle, en fin, es algo automático que no requiere mayor
preparación, sin embargo, eso es solo hablar, y lo hemos aprendido desde
la infancia, pero saber expresarnos, va más allá. Cervantes decía que “lo que
somos capaces de sentir, somos capaces de decir”. De cómo nos comuniquemos
dependerá no sólo el darnos a entender sino la imagen que de nosotros mismos
transmitamos. Una gran parte de ello es consecuencia de una buena comunicación.
Estamos viviendo tiempos muy difíciles, donde se ha
perdido la cordura, la ética no se encuentra, la justicia mucho menos, entonces
nos queda nada más que seguir adelante, enderezar nuestras veredas, y retomar
nuestras vidas, iniciando procesos de nuestro cerebro y es aquí donde encaja
poder transmitir lo complejo en forma simple. Podemos buscar a dos amigos
inseparables que son la enseñanza y el aprendizaje, son inseparables,
y como poder, nadie los puede tumbar, o separar por siempre, al contrario se
les abrirán cualquier puerta, y así navegaran por diferentes niveles del ser
humano, y así llegaremos a ser éticos, justos e incorruptibles
“Si no puedes explicar algo en términos simples, no lo has entendido” Albert Einstein
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