Una Ética Mundial-Parte II (Kaled Yorde.)
Una Ética Mundial-Parte II
Kaled Yorde.
Houston 8 octubre 2021
La pregunta que
dejamos formulada en la anterior entrega fue del siguiente tenor: ¿Por qué es
importante la implementación de un modelo ético global en el comportamiento?
La respuesta es múltiple:
1) Porque incentiva un modelo de regla coincidente que pueda ser aceptada por
todas las culturas que existen en el mundo; 2) Porque es necesario evitar una
confrontación entre civilizaciones, lo que Huntington denominó "El choque
de civilizaciones"; 3) Para paliar la crisis existencial de estos tiempos;
4) Para mejorar la calidad de vida; 5) Para alcanzar la excelencia humana a través
de un organizado proyecto de educación en Valores Humanos; 6) Por los deberes
comunes que necesariamente tienen que existir y cumplirse por todos los hombres
. De hecho, la colaboración entre personas de distintas culturas e intereses,
facilitaría los acuerdos globales y se disminuirían y. mitigarían los
conflictos cuando todos los hombres y grupos se sientan unidos y motivados por
deberes humanos; y 7) Para que los valores y principios de una ética global
procuren construir puntos comunes de referencias en aras de lograr una
orientación moral mínima que deba ser
tenida en cuenta por el mundo en sus múltiples
esfuerzos de resolver los problemas globales.
Una fuente
importante para elaborar un catálogo de Ética Global es lo que la Comision
Mundial de Cultura y Desarrollo destaca como elementos procedentes de la
cultura civil global (Global Civic Culture). Estos elementos están expresados
en cinco principios que son: A) Derechos y deberes humanos; B) Democracia y
elementos de una sociedad civil; C) Protección de las minorías; D) Compromiso a
favor de una pacifica solución de los conflictos y unas negociaciones honestas;
y E) Equidad en las relaciones intergeneracionales.
Como se puede
inferir de estos cinco pilares éticos de la autoría del filósofo Hans Kung, su
motivación y objeto no es otra cosa que la búsqueda del bienestar del hombre y
de alcanzar la excelencia humana. Para alcanzar ese nivel de excelencia humana,
es imprescindible resolver a la brevedad posible el problema de la pobreza y de
la exclusión.
Esto tiene que
ver y comprende el aseguramiento del derecho que todos tienen de alimentarse
adecuadamente, de tener empleo, vivienda saludable, servicio de salud pública,
educación, libertades individuales, derecho a poseer bienes, familia, cultura y
demás garantías que las Cartas Magnas le señalan al ciudadano y que
vienen a ser parte de lo fijado y declarado por organizaciones como la ONU y
sus dependencias, tales como la UNESCO, entre otras. En cualquier otra
oportunidad podríamos detallar la naturaleza y las particularidades de esos
cinco pilares éticos.
Para llevar a
cabo esa magna tarea de normatizar un proyecto de ética global que unifique
criterios morales, es necesario un profundo y sustancial cambio en la
estructura mental, la del pensamiento y la motivación de los actos humanos,
partiendo del segundo gran Mandamiento mosaico, AMA A TU PRÓJIMO COMO A TÍ MISMO, y conjugándolo con la máxima
universal que señala: NO HAGAS A OTROS
LO QUE NO TE GUSTARÍA QUE ALGUIEN TE HICIERE A TÍ, o su versión cristiana en positivo: HAZ
AQUELLO QUE A TÍ TE GUSTARÍA QUE LOS
DEMÁS HICIEREN CONTIGO.
Una clave
determinante vendría a ser educar a los niños desde temprana edad, al igual que
a los jóvenes en Valores Humanos, y sustituir la frase hobbesiana del
"Homo hominis lupus" acuñada por el filósofo británico Hobbes, por
otras que digan lo opuesto, tales como: El hombre es el buen samaritano de su
prójimo, o esta otra: Somos milicianos al servicio de la paz y de la
solidaridad, con la consigna de: "Ama, se justo y servicial, puesto que
eso es bondad pura en acción ".
Surge una
pregunta: ¿Por dónde comenzar?
Trabajando sobre
las cuestiones que separan a la humanidad, aquellas que crean divisiones.
¿Qué es lo que
más divide a los hombres? Primero, las creencias religiosas sectarias,
intolerantes y fundamentalistas; segundo, la politica y las ideologías que
generen confrontaciones, resentimiento y revanchismo; y tercero, la problemática
de discriminación racial.
Estas tres
importantes corrientes de pensamiento y de actitudes, boicotean flagrantemente
el mandamiento de amar al prójimo como nos amamos a nosotros mismos.
La segunda
conclusión que se saca de lo expuesto es de orden ontológico: El problema está
en el hombre, en el ser, no en los sistemas políticos, religiosos y económicos.
De hecho, ningun sistema, así como tampoco alguna creencia religiosa, son
capaces de arreglar al mundo.
No tienen la
fuerza coercitiva requerida para lograrlo, puesto que de lo que se trata es de
una notoria AUSENCIA TOTAL DE AMOR AL PRÓJIMO, predominando el odio, los egoísmos.
la intolerancia religiosa, politica y racial.
Explica Kung que " Todo intento que se haga con el objeto de
formular una especie de Declaracion de una ética global, tiene necesariamente
que partir de la Declaracion de los Derechos del Hombre y del Ciudadano, que
viene a ser un fruto cosechado del Derecho Natural; de la Declaracion de los
atributos divinos contenidos en los diferentes Textos Sagrados del judaísmo,
cristianismo y el Islam, entre otros, así como también por las tradiciones
exotéricas y esotéricas occidentales y orientales. De igual manera, debe partir
de los recursos culturales, las ideas, experiencias emocionales, recursos históricos
y las orientaciones espirituales de los pueblos (Report of the World Comission
on Culture and Development, Our Creative Diversity). La crisis de la humanidad
cesará cuando el hombre sea consciente de su naturaleza espiritual, la asuma y
obre desde ese nivel en su trato con los demás. A eso se le denomina OBRAR CON CONCIENCIA,
es decir, como dioses encarnados.
A pesar de la
diversidad cultural entre pueblos y naciones, se pueden sacar numerosos
elementos que son comunes para servir de andamiaje estructural de una ética
global, a manera de puentes interculturales que contengan múltiples
coincidencias entre los variados y disimiles puntos de vista. El eclipse total
de amor y de protección de la naturaleza, el medioambiente y de las almas
compañeras de evolución, todas ellas pasajeras a bordo del planeta tierra; la
falta de tolerancia y de egoísmo, son señales inequívocas de que tampoco la
gente ama a Dios sobre todas las cosas ( Primer Mandamiento). Dios es el
creador del hombre mismo, por lo que la humanidad entera es de origen
divino. Al no haber amor y bondad,
justicia social, tolerancia y solidaridad, no se está amando al Padre creador
Invitado por Gustavo González Urdaneta
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